Serie: Rompecabezas-marionetas

PUCK: Que de un monstruo se ha prendado nuestra reina. Muy cerca de su oculta y sacra enramada, mientras sumida en el sueño reposaba, una tropa de palurdos artesanos, que en puestos de Atenas hacen su trabajo, se ha reunido para ensayar una obra que al duque Teseo brindan en sus bodas. El peor zopenco de esta gente necia, el que hace de Píramo en esa comedia, salió de la escena y se metió en las matas, conque aproveché esa circunstancia y le encasqueté una cabeza de burro. En cuanto su Tisbe concluyó su turno, mi cómico entró. No más lo avistaron, cual de un cazador que vieran los patos o como bandada de parduscas chovas que chillan y vuelan al oír la pólvora, como locas dispersándose en el cielo, sus buenos amigos al verle así huyeron, y ante mis pisadas uno rodó en tierra, gritó «¡A mí! » y pidió socorro a Atenas. El pánico es tanto que el juicio les falla y aun lo inanimado creen que les ataca, pues zarzas y espinos arrebatan gorros, mangas, ropas (fácil presa es el miedoso). En su loco horror los sigo ahuyentando y allí al dulce Píramo dejo transformado. En ese momento Titania despierta e inmediatamente del burro se prenda. (“El sueño de una noche de verano” de William Shakespeare).

PUCK: A rainha se encontra loucamente apaixonada por um monstro! Bem perto do local sagrado onde ela dormia um sono tranqüilo, uma trupe24 de pobres artesãos atenienses tentava ensaiar uma peça para apresentar na festa de casamento de Teseu e Hipólita. O pior dentre os atores, que fazia ridiculamente o papel de Píramo, deixou a cena por um instante, enquanto aguardava sua vez. Então, eu o transformei em cabeça de burro! E, quando ele teve que voltar à cena, assustou os outros de tal maneira que se espalharam correndo como um bando de patos selvagens diante do tiro de um caçador, deixando espalhados pelo caminho os apetrechos todos do teatro. Somente Píramo permaneceu ali no palco, meio transformado em burro e sem entender por que fugiram seus colegas. Bem naquele momento Titânia despertou e apaixonou-se perdidamente pelo monstro (Ibídem).